Rocío Flores/

“Meterse en la historia de Cosijopí y, en general, de toda la historia de ese reino zapoteca en Zaachila, Oaxaca, es realmente fascinante”, dice Enrique Guajiro López en charla con Oaxacaweekly sobre la ópera en lengua zapoteca Dunaxhii, basada en la historia de la princesa zapoteca Donají, una de las leyendas más entrañables del Valle de Oaxaca, “con un personaje que puede ser un drama y del cual pareciera que todos conocemos; pensamos en ella y quisimos hacerla en su idioma nativo, el zapoteco”.

 

–¿Una Ópera?

–Sí, un día Roberto y yo hablamos de la ópera, de cómo para algunos es un género que ya es un cadáver que anda paseando por los teatros; no es precisamente nuestra percepción, pero algunos lo dicen así. La ópera o las óperas son obras del siglo XVI, XVII y XVII, que todavía se presentan en Nueva York y tienen un éxito increíble pero, mayormente, son obras hechas hace 200 años.

“Nosotros hablamos de cómo es una ópera ahora o cómo tendría que ser una ópera actual y entonces de ahí surgió la idea.”

 

La aportación tecnológica

 La especialidad de Roberto Morales Manzanares es la música contemporánea y, particularmente, la música electroacústica. En este trabajo conjunto, él creó un software especial para incluir en esta pieza operística un elemento más actual: la música tridimensional, la aportación tecnológica que, en conjunto con el trabajo del centro Multimedia del Centro Nacional de las Artes, renueva este género de música teatral.

 

El Zapoteco

 En lo relativo al idioma de la obra, Guajiro López puntualiza: “Todas las lenguas son válidas para el arte; el hecho de que por alguna razón nos hayan obligado a dejar nuestra lengua o nuestra cultura, y que siempre encontremos formar de traerlas nuevamente, es algo que tenemos que decir también: nuestra lenguas son rentables, y en estas épocas de liberalismo en la que nos dicen que hay que sacar provecho, lo que hay que hacer es buscar, eso en el arte, que sean rentables pero no en el sentido capitalista; la rentabilidad del arte está en cómo llegar a ser mejores.”

“Así como las sociedades que se hacen llamar ‘desarrolladas’, nosotros debemos también montar nuestras propias lenguas en experiencias actuales, adaptarnos”.

El músico Juchiteco relata con nostalgia y un dejo de tristeza su experiencia personal para señalar lo que podría ser también la importancia de la lengua original en esta pieza:

“Recuerdo que en la época de mi niñez, en nuestra escuela, el que hablara zapoteco se le castigaba, los maestros eran tajantes. Son cosas que sucedieron en mi infancia y siguen sucediendo en las comunidades de nuestro estado, en las que algunos ya no hablan las lenguas originarias. Suceden porque piensan que ya no son útiles, porque piensan que no ganan nada, porque creen que lo único que van a lograr es que sus hijos no sepan hablar nada.”

“Antes nos decían: ‘prohíbanles a sus hijos hablar zapoteco porque se les va a enredar la lengua’, y eso es una gran mentira, porque sabemos actualmente que los niños, las niñas, las personas que son bilingües, tiene dos formas de conocer el mundo, imagínate soñar en dos lenguas…”

“Parte de nuestra historia como pueblos ha sido como este momento de la vida de Donají, nuestra historia ha sido esa, ir pactando, ir cediendo. Donají fue parte de un pacto hecho por terceros, no entre mixtecos y zapotecos, por eso no aceptó ser prisionera.”

“Nosotros como sociedad vamos pactando, vamos cediendo y perdiendo nuestra autonomía, pero también vamos adaptándonos a otras formas de vida donde nuestra cultura está presente todavía.

”Proponemos esta interpretación del arte” –señala el creador del libreto–, “la gente tendrá su propia interpretación”.

–¿Por qué es importante que la gente conozca esta historia que ustedes quieren contar a través del arte, de esta ópera?

–Porque es una interpretación que puede hacer la creación artística, la parte del arte es el reflejo de muchas, de la complejidad misma de nuestras vidas, de comprender nuestra historia.

“En este caso es en el propio lenguaje donde intentamos comprender qué ha pasado con nuestra historia, tenemos que entender también que esta parte donde vive la protagonista es la más compleja de la historia de los pueblos de Mesoamérica, es el fin de los reinados, lo que a veces no vemos en nuestras leyendas pero que aquí lo pueden observar.

“El libreto de la ópera fue concebido en castellano y para la traducción se pensó en una persona que la pudiera dotar con un sentido poético en zapoteco, y fue de gran ayuda el trabajo de Irma Pineda, poeta juchiteca que hace la traducción”.

“Necesitábamos a alguien que fuera especialista en poesía en zapoteco, y es ella quien lo consigue. Hubo mucha cercanía y en algún momento pareciera que estaba pensada en zapoteco, porque conozco también la lengua y las metáforas”.

 Donají

 “Para poder retomar este género y esta historia de Donají, que aparentemente todos conocemos por la Guelaguetza” –comenta Guajiro López–, “tuvimos que retomar y meternos en la historia”:

“La última etapa del reino zapoteca fue Zaachila. Después de 1500 Monte Albán ya había dejado de ser la gran ciudad y por algún motivo estaba prácticamente abandonada, tenían los templos y adoratorios pero ya no estaba habitada, entonces la parte más importante de la cultura zapoteca en ese momento era el reino de Zaachila y era Cosijoeza en esa época el que reinaba.”

Tenían otra territorio importante, lo que es actualmente el Istmo de Tehuantepec; ahí estaban ubicados también los zapotecas y quien reinaba ahí en esa época era Cosijopí, quien era hermano de Donají. “Meterse en la historia de Cosijopí y, en general, de toda la historia de ese reino zapoteca es fascinante, es parte de lo que tuvimos que hacer”, relata emocionado el creador del libreto.

“No está muy claro lo que pasó: ¿si estaban enamorados estos dos personajes –Donají y Nucano– porque no se casaron si era lo que normalmente sucedía en esas alianzas?”

Precisamente los padres de Donají conformaban un matrimonio que se dio gracias a una alianza por el conflicto de Tehuantepec, en la región el Istmo. Esa zona era paso hacia Guatemala, hacia la zona maya, donde dominaba el reino mexica, que quería el control, que ya tenían los zapotecas de Zaachila.

“Por una guerra ahí que duró tantos días, hicieron una alianza, la alianza implicó que se casará Coloyocaltzin (la madre de Donaxi) con Cosijoeza y de esa manera hicieron un pacto de paz con los mexicas, un reino muy fuerte junto con los zapotecos”.

“Entonces, si esto había sucedido, ¿por qué no lo hicieron casando a esta pareja con Nucano como lo hicieron los padres de Donají? Esta es la parte que no se explica en las leyendas y había que meterse más en esa historia”.

Dunaxhi, ópera protagonizada por la soprano Lourdes Ambriz, se estrena hoy jueves 28 de noviembre y se presenta también el viernes 29 en el Teatro Macedonio Alcalá a las 19:00 horas. La entrada es gratuita.

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